Introducción
En Brasil, como en todos los países latinoamericanos, el desarrollo de la Pequeña Minería (MPE), historicamente, se debe a los minerales metálicos de alto valor y a las gemas. Sin embargo, en las últimas décadas, un nuevo tipo de minería de pequeña escala y artesanal, la extracción de rocas y minerales industriales ha aparecido como una nueva oportunidad económica, sobre todo en áreas rurales. En 2004, en Brasil, del total de 2.367 minas legalmente establecidas, según datos del Departamento Nacional de Producción Mineral - DNPM, 1.706 (el 72.8 %) eran operaciones de pequeña escala y se estima que un haya un número igual de minas informales. Entre ellas, el número de canteras de piedra natural informales ha aumentado en todo el país, al mismo ritmo que lo ha hecho el número de canteras legales de medio y grande porte, como consecuencia del enorme crecimiento del sector de piedra natural brasileño en el mercado internacional.
Esos números crecientes de gente y lugares del sector de la piedra, la mayoría sin capacitación, sin tecnología y sin recursos económicos, generan impactos medio ambientales que los pequeños productores, individualmente, no pueden subsanar. Además de eso, un sistema legal de gran complejidad hace que su legalización, en Brasil, sea casi imposible de conseguir.
Sin embargo, el gobierno brasileño, reconociendo la importancia económica y social de la pequeña minería, principalmente por sus efectos positivos en la distribución de renta en comunidades pobres en cientos de lugares ha empezado a mirar a este sector con otros ojos. Si las minas legales proporcionan empleo a unas 135.000 personas,
el número de trabajadores en minas pequeñas y artesanales puede llegar a casi esa misma cantidad.
Como muestra de esa nueva forma de ver a la pequeña minería, el gobierno puso en marcha, en 2004, una nueva política industrial que contiene, entre otras resoluciones, definiciones y herramientas para posibilitar el apoyo a la pequeña minería, especialmente a aquella localizada en polos productivos. Hay que destacar que se hizo un ligero ajuste en la definición de polo productivo, en relación a la definición económica tradicional, de forma que se encajase mejor con la situación de la MPE brasileña.
La creación de fondos específicos y el apoyo de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, está permitiendo que muchas comunidades mineras mejoren sus formas de organización y producción, con las consecuentes mejorías técnicas, ambientales y de mercado. Otro cambio muy importante ha sido el cambio de nombre de ese tipo de pequeñas minas. Antes, casi todas eran consideradas “garimpos” (minas artesanales), expresión que conlleva la percepción de ser ilegal y conflictiva en Brasil. Ahora, muchas de ellas se reconocen en una nueva definición: Arreglos Productivos Locales, que ya no carga esa etiqueta negativa y puede sobreentenderse como
“pequeños productores en el buen camino” .


Apoyo tecnológico a los Arreglos Productivos Locales
Los estudios realizados mostraron que los principales problemas de los arreglos productivos en Brasil son la falta de acceso a créditos e a tecnología de bajo coste, los bajos precios de sus productos debido a la mala calidad de los mismos, como consecuencia de su producción rudimentaria y, por último, pero no menos importante, muchos problemas ambientales y de salud. Esto significaba que hay mucho trabajo por hacer.
Los Ministerios de Ciencia y Tecnología y de Minas y Energía, juntos, crearon un fondo especial para proyectos de apoyo a la mayoría de los APLs de base mineral seleccionados, que tuviesen la participación de profesionales de instituciones de investigación, junto con los productores y otros órganos de gobierno locales. Como
resultado, el Centro de Tecnología Mineral – CETEM, fue solicitado para coordinar tres APLs ( el de piedra natural de Santo Antonio de Pádua, en Rio de Janeiro, el de
calizas de Ceará y el de ópalos de Piauí) y prestar apoyo técnico, también, a otros dos (el de travertino de Bahia y el de piedra-jabón de Minas Gerais). Ocho años después de que el CETEM comenzase su trabajo en el primer APL, los resultados se muestran bastante positivos.
En el APL de piedra natural de Santo Antonio de Pádua, en la región más pobre del Estado de Rio de Janeiro, alrededor de 6.000 personas trabajan en la extracción, producción y comercialización de gneis para revestimientos externos y pavimentos. La actuación conjunta de muchas instituciones está llevando a la legalización de las actividades, en un proceso, paso a paso, de mejorías técnicas y de formación y capacitación empresarial, con liberación de pequeños préstamos para los productores.
El mayor problema ambiental, en este tipo de actividades, lo constituye la gran cantidad de residuos generados durante la explotación de las canteras y el proceso de corte de lajas (alrededor del 70% del material extraído). Para cada tipo de residuo se buscó una o más aplicaciones (residuos gruesos de las canteras, pedazos menores de las fábricas y finos del corte de las sierras – ver Figura 2).

Los pedazos mayores son ahora utilizados en otras aplicaciones de la construcción, como bordillos, muros, cantos rodados para jardines (producidos en un molino de bolas improvisado) y, claro, como áridos (después de triturados y clasificados en pequeñas unidades de trituración). Estas soluciones, obteniendo subproductos, fueron desarrolladas por los propios productores.
Por otro lado, los profesionales envueltos en este APL, desarrollaron un sistema de separación sólido-líquido, simple y barato, para recircular el agua a las sierras de corte.
La mayoría de las instalaciones de corte, cuentan hoy con pequeñas unidades de tratamiento que les permiten recircular 95% del agua utilizada, ya separada de los finos de la piedra. Así, además de la reducción del consumo de agua, respetan las normas ambientales devolviendo a los rios agua limpia, lo que antes era su peor problema,
puesto que lanzaban vertidos con gran cantidad de sólidos en suspensión (Figura 3).

On the other hand, by using effluent treatment units, a new challenge appeared: what to do with the big amounts of very fine residues separated from the water?
El nuevo desafío técnico pasó a ser el destino de los finos retirados del agua de las sierras de corte (aproximadamente 1.800 toneladas por mes).
Las instituciones técnicas, entonces, hicieron diversos estudios buscando una aplicación industrial de esos finos (85% menores que 44m) compuestos de biotita, cuarzo y feldespato. Se encontraron varias aplicaciones posibles, en substitución a otros materiales como arcillas o cal en la composición de cerámica, pavimentos asfálticos o mortero. De entre ellos, por la gran cantidad de finos a utilizar mensualmente y por el interés de fabricantes de mortero, ante los buenos resultados obtenidos, el CETEM y el Instituto Nacional de Tecnología – INT patentearon el proceso de fabricación de mortero substituyendo parte de la cal por los finos de la piedra de Pádua. La tecnología se ha transferido para una empresa que, ahora, está construyendo una fábrica de mortero en la ciudad, lo que generará más empleos para la comunidad. La simplicidad
del proceso y las mejorías ambientales obtenidas por más de 45 fábricas de lajas, ya ha rendido dos premios nacionales al equipo técnico que los desenvolvió; el segundo lugar del Premio Finep de Innovación Social, en 2005 y, en 2006 el segundo lugar del Premio Oro Azul de Furnas para instituciones públicas que desarrollen proyectos de buenas prácticas de gestión de los recursos hídricos.
En el APL de Calizas de Ceará, la situacion era un poco más compleja, por ser una de las regiones más pobres del país, donde se explota, de forma rudimentaria, caliza cristalina para producir cal en hornos artesanales y caliza laminada para uso en revestimientos rústicos (Figura 4), ocurriendo esta última en uno de los más importantes sitios fosilíferos del mundo, del Cretácico, donde se encuentran todo tipo de especies animales y vegetales en excelente estado de conservación.
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La actuación conjunta de todas las instituciones envueltas en el APL, sin embargo, ha conseguido solventar este problema, educando a los productores para el cuidado y conservación de los fósiles y consiguiendo las licencias legales de las canteras, en áreas adyacentes al primer Geopark de América Latina (proyecto de la UNESCO)
donde familiares de los propios mineros actuarán como guías turísticos.
También están siendo apoyados para mejorar las técnicas de explotación y ya se ha desarrollado y fabricado, maquinaria especifica para ese tipo de material, que será usada por una cooperativa recién formada.
A respecto de los residuos, algo como 2,5 millones de toneladas de restos de caliza están acumulados en la región, principalmente en las márgenes de los ríos.
Nuevamente, la actuación conjunta de instituciones ha conseguido un acuerdo con una fábrica de cemento local para realizar la recuperación ambiental de las áreas degradadas, mediante el cual, la empresa retirará todos esos residuos para utilizarlos en la producción de cemento. Otros residuos, depositados en las canteras, pueden tener varias aplicaciones industriales que se estudian en este momento. Los resultados preliminares indican que podrán obtenerse productos de alto valor, por tratarse de
calizas calcíticas con alto contenido en carbonato de calcio (más de 90%) lo que las hace aprovechables para muchos tipos de industria.
Para la recirculación del agua de las sierras, serán instaladas unidades de tratamiento, semejantes a las instaladas en Pádua. Y, por último, los propios productores de la región también han encontrado aplicaciones más nobles para los residuos, como su uso en la construcción de muros, utilizando los finos de corte como mortero, fabricando muebles con los materiales más duros, que son desechados en las canteras y elaborando objetos de artesanía. (Figura 5).

Conclusiones
Hay en Brasil, muchos ejemplos de reducción de residuos sólidos de las pequeñas canteras de piedra natural. De hecho, se está vislumbrando un futuro sin residuos para
este tipo de actividad, porque con apoyo financiero y técnico y un poco de imaginación, cada pedazo de piedra puede ser aprovechado. Tratar esos residuos como subproductos será una grande contribución para el desarrollo sostenible de esas comunidades.
Para el CETEM y su equipo técnico, los proyectos de apoyo a los Arreglos Productivos Locales, constituyen una emocionante oportunidad de ayudar, transfiriendo tecnología y conocimiento, a comunidades que, durante muchos años, fueron excluidas de todos los programas tecnológicos del gobierno. Se está probando que, con la ayuda adecuada, los pequeños mineros pueden llegar a desarrollar sus actividades de una forma mucho más sustentable.
Nombre de la organización: Centro de Tecnologia Mineral-CETEM Dirección: Av. Pedro Calmon, 900 – Cidade Universitária Ciudad: Rio de Janeiro Código postal: 21941-508 País: Brazil E-mail: cpeiter@cetem.gov.br Web: http://www.cetem.gov.br/
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